El arte de crear comunidades

La facilitación es el conjunto de habilidades, técnicas y herramientas destinadas a crear las condiciones necesarias que permitan un desarrollo satisfactorio de los procesos grupales y personales; tanto en la consecución de sus objetivos y realización de su visión, como en la concepción de  un clima relacional donde reine la confianza y una comunicación fluida, empática y honesta.

Mejorar de la calidad de los procesos grupales, ahorro de tiempo en términos de eficiencia de los procesos, prevención y transformación de conflictos y fomento de la participación y compromiso de las personas involucradas son algunos de los resultados que se obtienen tras una facilitación.

Para conocer con más detalles de qué se trata la facilitación, Noticias Positivas ha mantenido una entrevista con Alejandra Español Vázquez, miembro del Instituto Internacional de Facilitación y Cambio (IIFAC-E):

Noticias Positivas: ¿Qué es la facilitación? 

Alejandra Español Vázquez: La facilitación es una mirada específica, enfoca al grupo velando para que tengan éxito en sus proyectos al tiempo que cuida que todas las personas que lo integran sean escuchadas y respetadas. El facilitador es un rol, no hay que confundirlo con el líder, aunque su presencia lidera al grupo en ocasiones. Sabe estar neutral e intervenir desde esa mirada trayendo conciencia de los procesos en los que está inmerso el grupo. Siempre hay alguna persona que encarna ese rol. Cuando se hace consciente y aceptado por todos los miembros del grupo, hablamos de la figura del facilitador.

N+: ¿Cuál es su función?

A.E.V.: Su meta es ayudar al grupo a encontrar y cumplir su sueño. Tiene formación y conoce técnicas y herramientas para construir la visión (lo que nos une), resolver la toma de decisiones (lo que tantas veces nos separa) y cuidar ese tesoro que es la diversidad que, al contrario de lo que parece, es lo que hace fuertes a los grupos cuando saben gestionarla. Cuando no es así el grupo suele naufragar en el maremoto emocional que son las relaciones humanas  sin conciencia.

Desde el IIFAC-E solemos decir que la facilitación es una herramienta de transformación social. Vivimos inmersos en un cambio de paradigma: pasamos de estructuras de poder piramidales a construir y decidir entre iguales. Es difícil, nuestra cultura nos moldea alejándonos de aprender a cooperar.

N+: ¿Por qué es necesario un facilitador?

A.E.V.: El facilitador es necesario porque, sin abandonar los objetivos que el grupo tiene, cuida del proceso que se desarrolla para conseguirlos. Ese cómo (el proceso) es crucial. Ahora más que nunca es imprescindible el grupo, es una necesidad primaria en muchos ámbitos de nuestra vida. Necesitamos que todas las personas den al grupo su don y el liderazgo sea compartido. El facilitador cuida de este proceso y vela por la construcción de la sabiduría colectiva.

N+: ¿Se puede facilitar cualquier tipo de grupo?

A.E.V.: La facilitación tiene realmente sentido en grupos de iguales. Las técnicas de facilitación se usan en el ámbito de la empresa y al revés. Pero nuestra vocación es el reto del poder compartido. Hacer que un grupo logre sus objetivos cuando sus miembros deben obedecer suele tener el precio de la falta de compromiso y entusiasmo, la motivación. Por otro lado, grupos horizontales, sin estructura e incluso con el tabú contra el liderazgo suele  traer una alta dosis de motivación pero a costa de la falta de eficacia y desorientación. En mi opinión, es sólo desconocimento: facilitar no es manipular. Los éxitos y los fracasos los consigue el grupo, no el faciltador. Pero es una lástima que por falta de herramientas las reuniones sean poco operativas, los enfrentamientos personales de unos pocos monopolicen la energía de todos, los objetivos y su consecución tengan tanta fuerza que “quemen” a las personas que trabajan para realizarlos y un sinfín de obstáculos evitables con una buena facilitación.

N+: ¿Cuáles son los grupos más difíciles de facilitar?

A.E.V.: La materia prima de la facilitación es la conciencia. Los grupos más difíciles son los formados por personas sin trabajo personal que les hace emocionalmente sostenibles por sí mismas.

Siempre es mejor ser dos para encarar una facilitación. Y siempre que estemos implicados de cualquier modo es imprescindible abandonar el rol y que facilite otra persona para realmente poder ser neutrales.

N+: ¿Cuáles son los problemas más frecuentes que surgen a en los grupos?

A.E.V.: Hay dos básicamente: la lucha por el poder y la falta de gestión emocional en el seno del grupo. En ambos casos, la medicina es al tiempo el veneno, según la calidad y la dósis: la comunicación. Si no sabemos usar la comunicación, que es lo que nos hace humanos, será lo que nos aleje de nuestro genuino don, el amor. La comunicación  no violenta es una joya para los grupos, aun desconocida para muchos.

N+: ¿Tienes algunas anécdota o recuerdo de alguna facilitación que te gustaría compartir con los lectores de N+?

A.E.V.: Hace un tiempo asistí al segundo encuentro rural del 15M en Capdesaso, en Huesca. Estuve en una asamblea y me dolió ver la dureza con la que se dirigía, en pos de la eficacia. La noche siguiente tuve un sueño significativo en el que yo conducía un autobús. Aquella mañana  me pidieron, después de asistir a un par de talleres sobre facilitación y consenso, que dinamizara la asamblea. Entonces “cogí el volante” y les dije que lo haría pero a mi manera. Resultó una experiencia hermosa: trabajamos la parte emocional, tan descuidada, con la técnica del Espacio Abierto, hubo después una asamblea muy suave y operativa, con bastante participación. Hubo música y abrazos y la sonrisa y la satisfacción de sentirnos todos uno.

DATOS DE CONTACTO:

www.facilitacion.org

 

(Imagen: Cortesía de IIFAC-E)

Sin comentarios

Dejar un comentario

*