El Banco Santander deja de invertir en armas

El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, ha protagonizado uno de los anuncios más largamente esperados por los defensores del movimiento de la banca ética. Durante una conferencia que impartió ayer por la tarde en Santander sobre el futuro Centro de Arte Botín, el banquero aprovechó para anunciar que el Grupo Santander no volverá a invertir en ninguna empresa que esté vinculada con la industria militar.

El anuncio se produjo en un momento de la alocución que versaba sobre el papel que la banca debe cumplir para el desarrollo de la sociedad. “Más allá de la mera creación de riqueza, la banca tiene que ser un actor protagonista del cambio y la evolución social, en el sentido de hacer posible un mundo más justo, equilibrado y sostenible. Si nosotros nos comprometemos, es evidente que otro mundo es posible”, afirmó el presidente del Banco Santander.

A continuación, el banquero señaló que dentro de “esta línea de compromiso con la ciudadanía hay que entender el proyecto del Centro Botín, así como el mensaje que voy a comunicarles a ustedes a continuación y que quería realizar hoy, aprovechando la importancia de este foro. Quiero decirles que en este día, el Banco Santander, así como todas las filiales del Grupo Santander, dejarán de tener relaciones con cualquier compañía vinculada con la industria militar”.

Botín explicó que esta decisión supondrá deshacerse de todas las acciones que actualmente poseen sus fondos de inversión en este tipo de empresas. Actualmente, el valor que suman estas acciones roza la cifra de 97 millones de euros, repartidos en 13 compañías en total.

Todo este dinero se desinvertirá del sector de la industria militar para ser empleado en “otros sectores que, aunque sean menos rentables financieramente, son mucho más provechosos socialmente, como el respeto al medio ambiente, las promoción de los derechos humanos en los países más desfavorecidos y el fomento de la economía productiva”, añadió el banquero, entre el aplauso general de los asistentes.

El Banco Santander también dejará de emitir bonos de empresas armamentísticas. Hasta la fecha, la entidad financiera ha emitido bonos de este tipo de compañías por un valor total de 154 millones de euros. Tampoco continuará concediendo créditos a dichas entidades, dando así por finalizada una política que le ha llevado a prestar la cifra de 705 millones de euros al sector.

El presidente del Banco Santander terminó su intervención señalando que este anuncio hay que enmarcarlo dentro de la decisión que ha tomado de convertir su entidad financiera en un banco ético. Cuando se complete este proceso, Botín pedirá la inclusión del Santander en la Alianza Global por Una Banca con Valores, la red mundial de bancos éticos y sostenibles.

Algunas de las compañías armamentísticas afectadas

Entre las compañías con intereses en la industria militar que dejarán de ser apoyadas por el Banco Santander, una de la más perjudicada es BAE Systems, donde el Grupo Santander tiene invertidos actualmente unos 32 millones de euros.

Entre las actividades de esta entidad, con sede en el Reino Unido, destaca su participación en MBDA, negocio dedicado a la construcción de los misiles nucleares ASMP-A para el ejército del aire francés. Además, los actuales submarinos Trident de clase Vanguard, equipados con armas nucleares, fueron desarrollados también por BAE Systems.

Por otro lado, BAE Systems puso en marcha en 2007, junto con Babcock Marine y Rolls-Royce, el proyecto Future Submarines. El objetivo del mismo es desarrollar submarinos nucleares para la marina británica que sustituyan a los actuales submarinos Trident.

A todo esto hay que añadir que RO Systems, filial de BAE Systems, ha producido armas de uranio empobrecido, que emplearon los tanques Challenger II británicos durante ambas guerras del Golfo. En 2006, BAE Systems afirmó que había dejado de fabricar estas armas.

La estadounidense Lockheed Martin es otra de las que dejará de ser beneficiada por el Grupo Santander. A pesar de que los fondos del Grupo Santander sólo poseen unos 60.000 euros de la compañía, la existencia de relaciones económicas entre ambas entidades es mucho más profunda.

Así, en agosto de 2010, la filial Banco Santander de Negocios fue uno de los proveedores de financiación de una línea sindicada de crédito renovable concedida a Lockheed Martin. El valor total de la línea de financiación fue de 400 millones de dólares. La línea vence en agosto de 2013 y está destinada a financiar actividades generales de la entidad. La parte correspondiente a Santander se estimó en un valor de 48 millones de dólares.

Hablamos de uno de los mayores fabricantes de armas del mundo. Lockheed Martin fue responsable de la construcción de los misiles nucleares Trident II D5 para los submarinos estadounidenses de clase Ohio y para los submarinos británicos de clase Vanguard.

Lockheed Martin también adquirió una participación del 33,3% en el negocio conjunto AWE-ML, que es el principal contratista para el mantenimiento del arsenal británico de armas nucleares Trident y de su infraestructura relacionada.

Como miembro del ICBM Prime Integration Team, esta compañía participa en la actualidad en la producción y el mantenimiento de los misiles nucleares ICBM (misiles balísticos intercontinentales) Minuteman III.

Por otro lado, Lockheed Martin es un conocido fabricante de munición en racimo. En concreto, de un sistema de lanzamiento de múltiples cohetes que se conoce con el nombre de MLRS (Multiple Launch Rocket System). La versión más reciente de este sistema es el M30 Guided MLRS, que tiene un alcance de 70 kilómetros y probablemente se convierta en la única versión utilizada en el futuro por el ejército de EEUU.

Lockheed Martin afirma que no fabrica bombas o submuniciones en racimo ni ningún otro tipo de explosivos utilizados en misiles, cohetes o sistemas de lanzamiento guiado. Sin embargo, en uno de sus folletos, la compañía describe cómo uno de sus sistemas puede alternar fácilmente las bombas con las municiones en racimo, las bombas guiadas por láser y las minas marinas.

General Dynamics, con sede en EEUU, es otra de las compañías perjudicadas por el anuncio de Botín. El Grupo Santander tiene acciones de esta empresa por un valor que supera los 200.000 euros. Además, en julio de 2010, Banesto, filial de Santander, participó en una línea sindicada de crédito renovable concedida a General Dynamics. El valor total de la línea de financiación fue de 1.000 millones de dólares. La línea vence en agosto de 2013 y está destinada a financiar actividades generales de la entidad. La parte correspondiente a Santander se estimó en un valor de 50 millones de dólares.

General Dynamics Electric Boat, filial de General Dynamics, ha construido los submarinos nucleares de clase Ohio de la marina estadounidense que están equipados con misiles Trident. Tal y como se indica en el sitio web de General Dynamics Electric Boat, estos submarinos son “sin duda las naves más poderosas que han surcado los mares”, frase con la que quieren destacar su enorme potencia nuclear. La compañía sigue participando en el mantenimiento de estas naves, que seguirán operativas hasta el año 2029.

Por otro lado, esta compañía es conocida por haber producido munición en racimo en el pasado. No obstante, desde 2004, el gobierno de Estados Unidos ha dejado de financiar su fabricación, que ya no continúa, sobre todo tras el embargo a las exportaciones de municiones en racimo de 2009.

Finalmente, General Dynamics tiene una destacada trayectoria en la producción de armas de uranio empobrecido. Durante los diversos enfrentamientos producidos en Oriente Medio, se han utilizado varios tipos de estas armas.

 

Evidentemente, esta noticia no es más que una inocentada. Sin embargo, sí son ciertos los datos que aportamos sobre las inversiones del Banco Santander en la industria armamentística. Se pueden consultar en el informe “Negocios Sucios. Bancos españoles que financian armas controvertidas”. Ha sido elaborado por la consultora independiente holandesa Profundo para la ONG SETEM, promotora de la campaña “Banca Limpia”.

Otra fuente de información ha sido la página web http://www.bancosantandersinarmas.org.  Es parte de la campaña “Por una banca desarmada”, impulsada por la propia SETEM y otras dos ONGs, Justicia y Paz y el Observatorio de la Deuda en la Globalización.

Para terminar, sí que es cierto que existe la Alianza Global por Una Banca con Valores, pero mucho nos tememos que el Banco Santander no sería aceptado en la misma.

 

Imagen: Extraída de la web http://www.bancosantandersinarmas.org/

 

(Artículo publicado originalmente el 28 de diciembre de 2011)

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