Primeros pasos para una constitución popular

“El soberano solo puede estar representado por sí mismo”. Con esta frase de “El Contrato Social” de Rousseau se inicia el llamamiento de las Asambleas Ciudadanas Constituyentes a acudir a su primer encuentro estatal, que tendrá lugar este fin de semana, el sábado 17 y el domingo 18 de marzo, coincidiendo con el bicentenario de la Constitución de Cádiz. Este movimiento apuesta por poner en marcha un proceso constituyente popular que termine con la promulgación de una nueva Carta Magna redactada por la ciudadanía.

Cerca de 4.000 personas han firmado hasta ahora el llamamiento, donde se recuerda que ya se han cumplido más de dos siglos desde los primeros procesos constituyentes que inspiraron grandes revoluciones democráticas, “entre ellas, la que engendró la Constitución de Cádiz de 1812”.

En estos momentos, “las condiciones nos obligan a una nueva revolución democrática”, según el texto, debido a que actualmente, “los golpes de Estado se suceden uno tras otro, y si en otros tiempos los llevaban a cabo sólo militares y oligarquías, ahora llegan también de la mano de los mercados financieros”. Ante esta situación, “es necesario ejercer la soberanía popular, y poner en marcha un proceso constituyente para construir pacífica y participativamente, desde abajo y con los de abajo, una nueva Constitución, fruto de una revolución democrática”.

Proceso que decidió emprender este movimiento constituyente en su primer encuentro, que tuvo lugar el pasado 17 de diciembre en Sevilla, donde se reunieron unas 150 personas procedentes de diferentes puntos del país. “De Sevilla surgió la idea de ir a Cádiz, aprovechando el doscientos aniversario de las Cortes Constituyentes de la Constitución de 1812. No lo hacemos porque seamos liberales, sino porque se trata de la conmemoración del primer proceso constituyente que se dio en España”, explica a Noticias Positivas José Luis Martínez, miembro de las Asambleas Ciudadanas Constituyentes de Cataluña.

Martínez añade que la intención de las asambleas constituyentes es “elaborar por primera vez una constitución dictada por el pueblo, ya que ni la de Cádiz fue así. Hay que recordar que la redactó un grupo de notables”.

En Cádiz están llamadas a acudir todas las asambleas constituyentes surgidas desde el inicio del movimiento. “Contamos con grupos en Huelva, Sevilla, Cádiz, Valencia, Granada, Madrid, La Coruña, Barcelona y Lleida”, destaca a Noticias Positivas Manel  Monsonís, que milita en la asamblea barcelonesa y es además miembro del grupo de coordinación a nivel estatal del movimiento.

Leyes ilegítimas

“También está previsto que acudan varias personas procedentes de París, donde se ha iniciado un proceso similar. Además, estamos en contacto con la gente de Chile, y de allí podría venir un compañero que fue quien inició en ese país, en el año 2006, un movimiento para la reforma de la constitución. Empezó él solo con una pancarta, y ahora hay millones de personas detrás”, destaca Monsonís, que añade que también en países como Nepal, Islandia o Perú se está empezando abordar la idea de una asamblea popular constituyente.

“Es como si de repente, en distintos lugares se estuvieran dando cuenta de todo lo que está provocando esta situación que han llamado crisis, y que yo más bien la llamaría estafa. Países regidos por normas que pueden ser completamente correctas desde el punto de vista ser legal, pero que son ilegítimas”.

El miembro del grupo de coordinación estatal de las asambleas pone como ejemplo la última reforma de la Constitución Española aprobada en 2011. “El pasado verano vimos cómo rápidamente se reformó un punto importantísimo que primaba la devolución de la deuda por encima de cualquier gasto social. Este tipo de medidas son las que terminan de deslegitimar la Constitución, ya que a las personas no se las consulta ni siquiera para algo que puede marcar sus vidas”.

Martínez también critica esta última reforma de la vigente Carta Magna: “dio el poder a las entidades financieras como sujetos de la recepción de los fondos públicos, de forma previa a cualquier otro gasto, social o no”.  Espera además que en Cádiz se puedan elaborar los ejes del futuro texto de la constitución popular. “Será un mínimo esbozo, pero muy mínimo, porque lo queremos hacer muy participativo, para que las asambleas que se formen en los distintos lugares puedan debatir esos puntos, o bien otros”.

Sí que parece claro que será un texto que ponga el acento en los derechos sociales, “De hecho nos levantamos frente a la pérdida de los mismos”. Otra prioridad será el cambio de modelo económico para que “el capital y la banca pierdan la hegemonía política y económica que ahora mismo tienen”, añade Martínez.

Por otro lado, está previsto que de esta Primera Asamblea Estatal Ciudadana Constituyente salga un manifiesto, una Declaración de Cádiz que dé impulso a este proceso constituyente, cuyo objetivo a largo plazo es sumar la voluntad de millones de personas, y así hacer posible en el futuro la aprobación legal de la Constitución que se redacte a través de un referéndum ciudadano.

Todas estas cuestiones se abordarán durante los dos días del encuentro. El sábado, las actividades se desarrollarán durante toda la jornada en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía de Cádiz. Al día siguiente, el escenario serán las calles y plazas públicas de la capital gaditana, donde las asambleas constituyentes trabajarán con los movimientos sociales y los colectivos locales, junto con los que participarán en la manifestación convocada para esa tarde contra los actos oficiales del bicentenario de la Constitución de Cádiz, promulgada el 19 de marzo de 1812.

 

DATOS DE CONTACTO:

http://constituyentes.org/

 

Imagen: Asambleas Ciudadanas Constituyentes manifestándose. Cortesía de sus miembros.

2 comentarios

  • 12 Marzo 2012

    La constitución sería o deberia ser el código de códigos, el marco-eje del que dependieran todos los demás. Para que la elaboración constitucionalista sea o fuera algo más que un documento del principio del deseo deberá garantizar estar por encima del conjunto de códigos civiles y penales los cuales tendrian que ser revisados en función de aquella. Como que en una constitución no cabe todo sino tan solo los enunciados principistas fundamentales, la reglamentación de lo concreto volverá a ser necesaria. Por eso un proceso constituyente va mucho más allá de un proceso de discusion de las leyes generales que termine en un acto escénico-simbólico y solemne de proclamacion de la justicia, la libertad y la concordia sino que se extiende a la estrategia de futuro para cambiar de modelo económico-social y de clave productivista-materialista. La constitución no solo ha de servir al bienestar, a la paz y a la felididad del pueblo que la subscribe sino también a la complementación con los pueblos vecinales, a la perspectiva de la paz internacional y a la perspectiva de la transfronterización hacia una cumbre unificada de las naciones y pueblos del mundo.

  • 12 Marzo 2012

    La historia de las constituciones es un aspecto particular de la historia de la palabra pública, aquella palabra que fuera pensanda en sus principios como la más vinculante del conjunto de las sociedades. Representaron los documentos intencionales y representacionales de lo que se quiso que fueran las democracias. A varias generaciones de ellas sabemos que las democracias necesitan mucho mas que de grandes enunciados para que sean reales. Necesitamos de nuevos textos que no solo repasen la gramática de las anteriores sino que rompan con formas obsoletas de vivir el mundo. Esos nuevos textos ya no serán elaborados por los notables del país (generalmente pertenecientes a las clases pudientes) ni los más expertos (juristas y políticos destacados) sino que lo serán a partir de iniciativas de base, desde un asamblearismo creativo que se tome en serio eso de decidir el futuro social y el cambio de paradigma económico. Los nuevos espacios que decidan esos nuevos documentos ya no copiarán formas antiguas de aclamaciones sino la de discusión colectiva y sosegada para decidir la letra y el espiritu de la nueva realidad que se quiera constituir.
    La perspectiva de ese proyecto necesitará de muchas plataformas y espacios de resonancia para la propuesta neoconstitucional para que pueda desencadenar el concurso del máximo de iniciativas en un amplio espectro de sensibilidades. También necesitará llevar el debate a espacios de conformidad y apologia retórica con constituciones anteriores para señalar las debilidades y obsolescencias de éstas.Los festejos institucionales del bicentenario de la constitucion gaditana formaran parte de esos espacios donde se deberia contemplar que existe una critica a la constitución actual además de a los jerarcas que la han manipulado a espaldas de la ciudadanía.

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