Una educación pública al servicio de la gente

Soy Pública es un joven colectivo asambleario creado por profesores y profesoras de la Comunidad de Madrid que consideran que la educación corre el riesgo de ser totalmente privatizada en su región. Por esta razón, han unido sus fuerzas para reivindicar un modelo de escuela pública al servicio de la comunidad y de la diversidad. De todo ello hablamos con Marina Augustín, miembro de este colectivo, en la siguiente entrevista.

Noticias Positivas: ¿Por qué la educación tiene que ser pública?

Marina Augustín: Pensamos que los servicios públicos son de la gente. Entendemos público como de la colectividad. No tanto en un sentido institucional, no de Estado, sino más de colectividad y de comunidad. Estuvimos dándole vueltas al nombre, y una vez elegido, al analizarlo, vimos que nos gustaba que empezara con una afirmación tan contundente como es “soy”. Y luego pública, en femenino, que nos permite, por un lado, emplear un lenguaje inclusivo. Y por otro lado, genera la duda en la gente, ya que cualquier persona que ve este nombre se pregunta inmediatamente qué es eso de Soy Pública, y eso es muy interesante, porque cuando la gente se hace preguntas, va buscando también las respuestas. Y el hecho de hacer esa llamada de atención ya es una manera de hacernos públicos, nunca mejor dicho.

N+: ¿Por qué pensáis que está amenazada la educación pública?

MA: No es ya sólo amenaza, sino que son hechos, que comenzaron hace unos cuantos años. Se ha estado privatizando la educación pública, sobre todo en la Comunidad de Madrid, aunque también en las otras comunidades. Esto se está produciendo a través de varías vías. Por un lado, a través de los conciertos educativos. En un principio, surgieron para dar respuesta a una necesidad, en una época en la que había muchos lugares del Estado español sin centros educativos públicos, y era una manera de cubrir dicha carencia. Pero después se ha aprovechado para que muchos otros centros, donde a lo mejor no era tan necesario, se hicieran concertados.

Los concertados están subvencionados por las administraciones públicas, y cuando se está subvencionando un centro que es privado, no lo olvidemos, estamos pagando dos veces. Por un lado se paga vía impuestos, porque es una subvención, pero por otro lado, las familias están pagando una serie de cuotas, que teóricamente son ilegales, pero en la práctica ocurre en todos los centros. Estas cuotas pueden variar entre los 200 y los 800 euros al mes.

En los últimos años, este proceso se está acelerando muchísimo. De tal manera que la inversión en educación en la Comunidad de Madrid ha bajado en los centros públicos, y se ha incrementado en los centros de la concertada privada. Por tanto, eso que no paran de repetirnos de que no hay dinero es relativo, puesto que el dinero que hay se lo están llevando los centros privados.

N+: La gente que defiende la educación privada dice que es de mayor calidad que la pública. ¿Es esto verdad o es un mito?

MA: La educación pública, hasta hace relativamente pocos años, realmente era de buena calidad. Aunque no me gusta esta palabra, porque considero que calidad es un término que han introducido los neoliberales como si fuera una empresa. En el 15M hablaron de calidez, que me gusta mucho más.

La educación pública ha sido muy buena hasta hace poco porque, entre otras cosas, se ocupaba de todos los estamentos de la población: de las personas que vienen de otros países, de las personas que tienen problemas socioeconómicos y de todas aquellas personas más desfavorecidas en la sociedad, en definitiva. La educación pública abría sus puertas a todas estas personas, en forma de distintos programas. Como los programas de apoyo educativo a personas que tenían problemas de dislexia o hiperactividad. También existían los programas de desdoble, en los que por ejemplo un grupo de 30 alumnos se desdoblaba en dos de 15, para recibir así una atención más personalizada. A esto se añadía el trabajo tutorial, que es muy importante, ya que relaciona el centro educativo con las familias.

Todo eso se está perdiendo, como muestran las instrucciones que está dando la Comunidad de Madrid para el inicio de curso. Se están quitando horas de desdobles, de apoyos en general a los estudiantes, y se está añadiendo muchísima gente a cada grupo de alumnos. De tal manera que se están sobrepasando con mucho las ratios legales que había anteriormente.

N+: Es decir, el problema no es que la educación pública sea de mala calidad, sino que las decisiones políticas que se están tomando están reduciendo su calidad.

MA: Efectivamente, la gestión que está haciendo la administración pública está haciendo que baje la calidad de la enseñanza, porque cuando metes a muchísimos alumnos y alumnas en un aula, es mucho más difícil dar clases en ese aula. Y cuando a los profesores y profesoras se les añade más carga lectiva, por ejemplo dando un grupo más a cada docente, lo que se está provocando es que ese profesor o profesora tenga aún más carga de trabajo. Además, se ha quitado la hora de tutoría. Por tanto, la enseñanza personalizada también desaparece.

Una cosa en la que quiero hacer mucho hincapié es en el número de horas que trabajan los profesores y profesoras cada semana. Porque una cosa es una hora lectiva, es decir, una hora en una clase, y otra cosa es el tiempo que requiere la preparación de esa clase, que supone buscar las informaciones y buscar otras muchas cosas para realizar las actividades y para que esas actividades sean diferentes y específicas para cada grupo. Luego están los tiempos de corrección de exámenes, pruebas, etc. Además de esas horas, existen horas de reuniones y coordinación con los equipos educativos, reuniones de evaluación, los claustros, etc. Todas esas horas son las que nos están quitando, además de añadirnos horas lectivas.

N+: ¿Y cuál es la razón de esta forma de proceder?

MA: La razón que vemos es que se pretende primar la educación privada, que por cierto la están tomando ahora mismo empresarios que son de otros ámbitos, no de ámbitos educativos, sino que son de la hostelería o de las constructoras, por ejemplo. Son grandes empresarios que están tomando ahora centros educativos, probablemente favorecidos por el amiguismo.

Por otro lado, dicen que se ahorra dinero cuando hay más privatización. Pero al final, la educación va a ser para quien la pueda pagar, y eso lo que crea es una brecha aún mayor entre las clases sociales. Esa brecha está creciendo a pasos agigantados.

Un ejemplo es este bachillerato de excelencia que han inventado ahora, que se quiere aplicar a costa de unos bachilleratos que hace unos años tenían ese mismo número de alumnos y alumnas que quieren poner ahora en el bachillerato de excelencia, pero en este último caso, en un solo centro.

N+: Si el bachillerato de excelencia provoca esa diferenciación, lo que también causaría de alguna manera es que no todo el mundo pueda ser excelente.

MA: Si tomas la palabra excelente, es un término comparativo. Es excelente en comparación con el resto, es decir, es mejor. Pero en Soy Pública creemos que la educación debe ser buena para todo el mundo, y que todo el mundo debe tener las mismas oportunidades. Quien necesite unos apoyos por abajo, que los tenga, y que quien necesite unos apoyos por arriba, que también los tenga.

Todo esto de la excelencia viene de esa política de mercantilización que defienden instituciones como el FMI, que quieren crear personas que sean consumistas y trabajadoras, y entonces están dividiendo a la sociedad en esos estamentos. Así terminará por existir una educación pública en la que se formen guetos, y casi llegue a la beneficencia, para que esas clases sociales sigan siendo las esclavas del sistema.

N+: ¿Qué opináis de la propuesta de crear un MIR para profesores lanzada recientemente por el candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba?

MA: Esto es muy curioso. Por un lado, Rubalcaba ha propuesto medidas en su programa, y por otro lado, ha dicho que no va a tocar ninguna ley educativa. Lo ha dicho en otro lado en menos de una semana. Entonces, no sé con qué hay que quedarse. La idea del MIR, si estuviera bien planteada, podría ser positivo, pero todavía no hay mucha información como para posicionarse. Por otro lado, esta cuestión podría estar relacionada, aunque tampoco está claro, con el nuevo borrador de la Ley para el acceso a la función pública, en la que hay verdaderas aberraciones. Por ejemplo, el hecho de que la experiencia no va a contar. Esto lo defienden diciendo que las nuevas generaciones que están saliendo también tienen derecho a ser profesores y profesoras, con lo que estamos de acuerdo. También dicen que quieren que los profesores sean los mejores. Claro que esos mejores que están recién licenciados, y que a lo mejor van a estar muy preparados, tienen derecho a ser profesores, pero también los miles y miles de interinos e interinas que han pasado por una oposición y que la han aprobado sin plaza, y que además han podido estar dando clases durante años y años. Contra ese borrador que quieren aprobar no sólo se ha posicionado Soy Pública, sino que toda la comunidad educativa está de uñas con él.

N+: Está muy claro lo que se critica desde Soy Pública. ¿Pero por qué medidas apostáis como colectivo?

MA: Tendría que haber una reforma educativa integral. Porque estamos defendiendo el modelo público, pero no estamos diciendo que el modelo que había hace diez años fuera maravilloso. Era bueno, pero también mejorable. Además, en estos diez años ha cambiado la sociedad y han cambiado muchas cosas.

Esta reforma educativa pasa porque la educación no esté sólo en manos del profesorado, ya que la educación es una cosa social y comunitaria. De tal manera que los centros educativos deben formar parte de su barrio y de su entorno. Y tienen que ser espacios donde esté presente no sólo la educación reglada, sino que permita además la existencia de talleres y cursos para las familias, y donde distintos colectivos sociales también tenga cabida. Hay que apostar por centros integrales en los que también haya otro tipo de profesionales, como profesionales de la educación social, de la psicología, de la sanidad, y otros muchos.

Por otro lado, a otros niveles, esta compartimentación tan tremenda de las asignaturas habría que cambiarla por una manera de trabajar más en equipo. De tal forma que se trabaje sobre un tema desde las distintas asignaturas. Lógicamente, cada docente es especialista en su tema, pero es verdad que hay temas comunes en los que se puede trabajar en conjunto. Yo tengo experiencia de haber trabajado así, y los resultados son impresionantes, y el alumno está encantado con esta posibilidad.

Hay que insistir en que queremos una educación pública, pero no pública en cuanto a institucional, tal y como ha venido siendo hasta ahora. Hay que añadir más cosas en positivo, en cooperativo y en colectivo.

N+: ¿Sobre qué cuestión crees que habría que incidir especialmente en esta lucha que mantiene Soy Pública para cambiar el modelo educativo?

MA: Yo quiero incidir en el cambio de lenguaje, de ideas y de maneras de actuar. En Soy Pública intentamos no utilizar muchos términos técnicos que se emplean en el mundo  mercantilista y neoliberal. Por eso el nombre de nuestra plataforma no es “asociación…” ni “en contra de”, sino que nos mueve más el concepto de ir hacia delante y en positivo. En ese sentido, hemos intentado siempre hacer acciones diferentes y originales. Por ejemplo, en la manifestación que hicimos el 5 de mayo junto con colectivos de sanidad, organizamos una pequeña performance, en la que pedíamos a la gente que asistía a la manifestación que reclamara a las administraciones que hicieran sus deberes. Entonces la gente se implicaba y escribía los deberes que creía que debían asumir las administraciones en cuanto a la educación.

En otra acción que realizamos también con los de sanidad, nos fuimos al Parque del Retiro con unas pizarritas y unas tiras de papel en las que les planteábamos a la gente preguntas. De tal manera que la gente, cuando lee la pregunta, tiene que pensar en ello. Es una manera de hacerla reflexiona.

En definitiva, quiero incidir en este discurso positivo y en crear acciones que sean diferentes y que empleen otro tipo de lenguaje, de ideas y de expresión.

 

DATOS DE CONTACTO:

http://soypublica.wordpress.com

 

Imagen: Logo de Soy Pública. Cortesía del colectivo.

7 comentarios

  • sonia
    13 julio 2011

    Como profesora de secundaria de la Comunidad de Madrid llevo unos años viviendo los continuos ataques a la enseñanza pública. Ya está bien, no podemos permitir que la sigan destruyendo, tenemos que hacer algo ya…Gracias por vuestra iniciativa.

  • Óscar
    13 julio 2011

    Estupenda entrevista. Anima mucho a los docentes comprometidos, que nos creemos que nuestro trabajo del día a día realmente es imprescindible para hacer que la sociedad avance, incluso en estos tiempos de zozobra y tecnologías+individualismo o PRECISAMENTE por ello. Gracias a SOYPÚBLICA por existir, mucha fuerza y contad con gente como yo (y muchos más).

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