Miguel Ángel del Ser: “El modo de vida de los indígenas sí es sostenible”
Survival International es la única asociación internacional que apoya a los indígenas de todo el mundo. Surgió hace 40 años tras la publicación de un artículo de Norman Lewis en el diario británico “Sunday Times”, en el que se exponían las masacres, el robo de tierras y el genocidio que se estaban produciendo en la Amazonía brasileña. Entonces las perspectivas eran muy sombrías y se pensaba que para el año 2000 ya no habría indígenas. Gracias a la labor desarrollada por Survival y otras muchas asociaciones y también a la creciente fortaleza del propio movimiento indígena, estas comunidades pueden mirar el futuro con optimismo, a pesar de que haya que seguir luchando contra los abusos, que continúan en pleno siglo XXI. El último episodio fue la masacre de los indígenas de Bagua (Perú) a manos del ejército de dicho país, el pasado 5 de febrero. De todo ello hablamos con el portavoz de Survival, Miguel Ángel del Ser, en la siguiente entrevista.
Noticias Positivas: El pasado mes de junio saltaron a la luz pública los enfrentamientos entre los indígenas de la Amazonía peruana y el ejército de aquel país y rápidamente se señaló que detrás de los disturbios estaban los intereses de las multinacionales por controlar una zona rica en petróleo, gas natural y minerales. Estamos hablando de una noticia que entonces tuvo un cierto impacto en la prensa, pero pocas voces destacaron que los abusos contra los indígenas son muy comunes, de ahí la necesidad de asociaciones como Survival. ¿Por qué pensáis que ha tenido relevancia este asunto?
Miguel Ángel del Ser: Quizá porque es Latinoamérica, y es una zona que nos es más cercana. También hay que tener en cuenta que Repsol YPF, la multinacional petrolera española, tienen intereses en la provincia de Bagua, en el norte del Perú, lugar de la masacre del pasado 5 de junio. Hay que decir que las protestas de los indígenas eran pacíficas y comenzaron mucho antes. Se empezaron a convocar el 9 de abril, aunque vienen de atrás.
El 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, del pasado año 2008, los indígenas se concentraron, cortaron alguna carretera y ocuparon un centro petrolífero para protestar por la ocupación de sus territorios. El Gobierno dijo en ese momento que iba a negociar con ellos. Hay que tener en cuenta que Perú ha ratificado el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo. Este texto pasa ser una legislación vinculante para el país que lo ratifica. El Convenio 169 exige que cualquier actividad que quiera desarrollarse en tierras indígenas o que afecte a indígenas cuente con el consentimiento previo, libre e informado de los mismos, cosa que raramente se cumple. Sólo hay 20 países que han ratificado este convenio. España lo ratificó en febrero del 2007.
El caso es que, tras la protesta del 9 de agosto, los indígenas desconvocaron las manifestaciones tras comprometerse el Gobierno peruano a hablar con ellos. Pero después, el Ejecutivo andino empezó a darles largas y tras siete meses de espera sin obtener respuesta, los indígenas se cansaron y optaron por volver a retomar las protestas en abril de este año.
Por mucho que la Constitución del Perú, en sus artículos 88 y 89, hable de las “tierras intangibles” de los indígenas, y a pesar de que Perú fue uno de los países que más luchó por la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que la Asamblea General de la ONU aprobó el 13 de septiembre de 2007, sobre el terreno no se está cumpliendo nada de eso. Es cierto que Perú ahora ha cambiado de Gobierno con la llegada de Alan García, pero tampoco con Toledo y Fujimori eran muy indigenistas. De hecho, la Constitución actual es de la época de Fujimori y permite que se puedan abrir a la explotación los territorios de la Amazonía peruana, que es lo que hecho Alan García, que ha abierto el 70% de estos territorios a la explotación petrolífera y minera.
N+: Es cierto que el Convenio 169 lo están ratificando los Estados, ¿ pero no sería más eficaz que lo hicieran también las empresas, que son las que se benefician realmente, como en el caso de Repsol?
M.A.S: Las empresas no lo tienen que ratificar porque si el país lo ratifica, implica directamente a las empresas que tienen sede en esos países. Por ejemplo, desde Survival desarrollamos una campaña muy fuerte en Europa para que países como Reino Unido, Francia o Alemania ratifiquen el convenio. Muchos de estos países europeos alegan que no tienen indígenas en su territorio y que por tanto no tienen por qué ratificar el tratado. Pero cuando un país lo ratifica, no sólo afecta a sus indígenas, sino que también se convierte en una legislación nacional que deben acatar las multinacionales con sede en estos países.
En el caso de Perú y la masacre de Bagua, estamos hablando de una empresa que sale de un país que tiene ratificado el Convenio 169, y que va al territorio de otro Estado que también lo ha ratificado. Tendría que estar por tanto amarrada esta cuestión por los dos lados. Ahí se ve también el interés real de los gobiernos y de las empresas por los indígenas. Por mucho que el Gobierno de Perú tenga un departamento estatal dedicado a la protección de los indígenas, y por mucho que exista la responsabilidad social corporativa de las empresas, si luego sobre el terreno no defienden realmente a los indígenas, todos estos acuerdos y gestos no valen para nada.
N+: En vuestro informe “El progreso puede matar” hacéis un estudio de las repercusiones que tiene la explotación de las tierras en las que viven los indígenas sobre sus comunidades. Repercusiones negativas que van mucho más allá de la pérdida del territorio. La conclusión del informe es que el concepto occidental de progreso atenta contra la supervivencia de estos pueblos.
M.A.S: Lo que denunciamos en este informe es que nuestra noción de progreso no sólo les ataca culturalmente y les puede hacer desaparecer como cultura, sino que muchas veces desaparecen físicamente como pueblo, como seres humanos. No es que estemos en contra del desarrollo, como dejamos claro en el informe. Lo que sucede es que no se está promoviendo el desarrollo a los indígenas, sino que se están sacando los recursos de sus tierras para nuestro desarrollo. Queremos sus recursos para nuestro modo de vida, no para ellos. Si al menos se cumpliese el Convenio 169 y los indígenas fueran consultados y sacaran una contraprestación, todo sería diferente.
Por ejemplo, los bosquimanos de Botswana, cuando se les expulsó de sus tierras, decían que si la causa de todo era la existencia de diamantes en su territorio, al menos se les podía haber consultado y llegar a un acuerdo. El Gobierno de Botswana les sacó de las tierras del Kalahari con el argumento de que les iban a llevar a un sitio mejor donde podrían “desarrollarse” más, en el sentido occidental del término. Al final acabaron en campo de reasentamiento, que los bosquimanos han rebautizado como campos de la muerte. Allí son sacados de su ambiente y pierden su cultura y su forma de vida. Esto provoca graves consecuencias, como la aparición del alcoholismo, la prostitución y la violencia generalizada. En alguno de estos campos de reasentamiento, el 40% de las muertes son por sida, enfermedad que no conocían antes. También sufren alienación porque ya no saben a qué dedicar el tiempo. No pueden cazar ni recolectar. Acaban bebiendo. En el informe se puede ver la foto de una aborigen sentada con una lata de cerveza. Ese es el desarrollo que les llevamos.
N+: ¿Qué hace Survival para cambiar esta situación y mejorar las condiciones de vida de los indígenas?
M.A.S: Basta con ponerse en contacto con nosotros o entrar en nuestra web para ver la cantidad de posibilidades que hay para actuar. Se puede ser socio económico, pagando una cuota económica. También se puede dar un donativo esporádico. Otra opción es hacerse un colaborador activo difundiendo nuestras publicaciones en tu entorno. Además está la vía de escribir cartas de protesta a las empresas o participando en las concentraciones ante las embajadas, como hicimos cuando sucedió lo de Perú.
Es necesario sensibilizar a la población para que sepa que siguen existiendo pueblos indígenas. Estamos hablando de unos 350 ó 370 millones de personas en todo el mundo, según las estimaciones. Aunque representen el 6% de la población mundial, suponen el 85% de la diversidad cultural del planeta. Nosotros, que somos el 94% de la población, sólo somos el 15% de diversidad cultural. Están presentes además en todos los climas, desde los inuits, que viven en pleno Ártico de hielo, hasta los yanomani, de la selva, pasando por los bosquimanos, cuyo lugar es el desierto. No se trata de protegerles o conservarles, sino de reconocer sus derechos. Por eso hay que hacer una labor de sensibilización y luego una labor de presión sobre los gobiernos, empresas y organismos internacionales para que lo que se haya ratificado, escrito o declarado se lleve al terreno y se cumpla verdaderamente. Hemos luchado muchas décadas por el reconocimiento de los derechos de los indígenas, pero ese reconocimiento no debe quedarse en el papel, sino que tiene que tener un efecto en la vida y en el futuro de los pueblos indígenas.
N+: Esto sólo se podrá lograr con la participación de la gente. Para los más concienciados, Survival desarrolla multitud de campañas, ¿cuáles destacaría?
M.A.S: Por un lado, tenemos las campañas dedicadas a la defensa de los pueblos indígenas. Cada caso de pueblo indígena amenazado al que nos dedicamos es una campaña. Además, estas campañas no se abandonan en dos años o tres, sino que tienen un largo desarrollo en el tiempo. Por ejemplo, con los yanomani llevamos trabajando desde nuestra fundación en 1969. En cada caso suele haber una amenaza que atenta contra el futuro del pueblo en cuestión. A veces el problema es la explotación de diamantes, en otras ocasiones son presas hidroeléctricas, el petróleo, la tala de madera, el biodiésel, etc.
Por otro lado, están las campañas temáticas, como la de los indígenas aislados, o la ya mencionada campaña “El progreso puede matar”, que es sobre la salud de los pueblos indígenas. También hay una campaña educativa llamada “Nosotros, el mundo” para niños de 8 a 12 años. Su finalidad es trabajar la multiculturalidad en las aulas. Además, hay que mencionar “Plántale cara al racismo”. Por cierto, este año vamos a dar un galardón al artículo periodístico más racista.
N+: A veces los periodistas escriben artículos racistas al hablar de los indígenas sin ser conscientes de ello.
M.A.S: Eso también lo tenemos en cuenta. Hay periodistas que afirman que los indígenas son primitivos comparados con nosotros, y a menudo lo dicen realmente por puro desconocimiento del asunto y no hay que tenerlo muy en cuenta. Otra cosa es que digan que hay que bombardearlos con napalm o que los insulten, tratándoles incluso como si no fueran humanos. Ahí no hay duda.
N+: En relación con el tema de la convivencia de las culturas y las razas, es interesante destacar que aquí siempre es noticia cuando viene una patera, pero en cambio no se suele hablar de las agresiones a los indígenas por parte de las corporaciones multinacionales del llamado mundo desarrollado.
M.A.S: No, desgraciadamente estas noticias no tienen la misma repercusión, y deberían salir más. También deberían salir más las noticias positivas, aprovechando el nombre de vuestro medio de comunicación. Por ejemplo, el año pasado hubo un juicio a los indígenas de la reserva de Raposo Serra do Sol, en el estado brasileño de Roraima. En esta zona viven 5 pueblos indígenas, unas 18.000 personas. Seis empresas agroindustriales habían ocupado el territorio de los indígenas ilegalmente, ya que cuando se delimita y se ratifica un territorio en Brasil como área indígena, como era el caso, no puede haber ninguna población que no sea indígena. Se da la circunstancia de que los que habían llevado el asunto a juicio en el Tribunal Supremo Federal de Brasil fueron los agroindustriales en connivencia con el gobernador de Roraima. Pedían que se permitiese la permanencia de sus empresas o que cambiase la demarcación para que en lugar de que fuera un territorio completo y continuo para los indígenas, nada más que existiera para ellos unos islotes de terreno, y el resto fuera para uso público o privado agroindustrial. Afortunadamente, el Tribunal Supremo Federal les dio la razón a los indígenas.
Nosotros tenemos una hoja de éxito donde publicamos todas estas buenas noticias. Hay que dar este tipo de noticias en los medios de comunicación para que el público sepa que los indígenas no sólo están siempre sufriendo amenazas y desgracias, sino que se van consiguiendo éxitos. Survival es en este sentido un canto de esperanza. Cuando se fundó en 1969, la razón fue el verdadero genocidio que estaba sucediendo en Brasil, cuando cada año decían que desaparecía un pueblo indígena. Muchos expertos afirmaron entonces que en el año 2000 no habría indígenas en el mundo, bien porque ya estarían muertos, bien porque se habrían integrado en la sociedad mayoritaria. Pero estamos en el 2009 y todavía existen pueblos indígenas, y siguen muy vivos, muy fuertes y muy enérgicos en su modo de vida y en la defensa de sus tierras y de sus derechos.
N+: La actual crisis económica supone una amenaza que debe ser superada para que continúen estos éxitos. El discurso de occidente de que hay que volver a la senda del crecimiento económico es muy peligroso para los indígenas, ya que este crecimiento se basa en una explotación insostenible de los recursos naturales, ecológicamente inviable. Recursos que a menudo están en terrenos habitados por pueblos indígenas.
M.A.S: En relación con el tema de la sobreexplotación de los recursos y de la huella ecológica, a menudo se dice que el consumo de recursos de España necesita dos o tres planetas para ser satisfecho, y EE. UU. necesita diez. En cambio, los indígenas sólo necesitan un planeta. Sólo necesitan sus tierras, y nada más. Muchas veces me preguntan por qué los indígenas necesitan tantas hectáreas de territorio para desarrollarse, si aquí en Madrid, en 700 kilómetros cuadrados, vivimos apiñados cuatro millones de personas. La respuesta es que lo necesitan porque su modo de vida es sostenible, y necesitan ese terreno para desarrollar su modo de vida. Deberíamos aprender más nosotros de ellos, más que ellos de nosotros. Deberíamos cambiar nuestro concepto de desarrollo para aprender de los propios pueblos indígenas, porque nuestro modo de vida es insostenible, mientras que el de ello sí se puede sostener. A ellos les basta con este planeta, como llevan demostrándolo desde hace miles de años.
N+: Para terminar, dejemos un mensaje positivo. Otro mundo es posible sí…
M.A.S: Si aprendemos de sus indígenas y de su desarrollo, no llevándole el nuestro.
Autor: Redacción/Daniel Jiménez.
Foto: Miguel Ángel del Ser. Cortesía del entrevistado.
DATOS DE CONTACTO:
www.survival.es
Imprimir
Enviar esta noticia

















