Mario Cuéllar: “No sólo pedimos acción a los políticos, también pedimos a la sociedad que se movilice”

MARIO

El cambio climático es una de las principales amenazas no sólo para el futuro, sino también para el presente de muchas zonas del planeta. Una de las asociaciones más combativas es Globalízate, que a mediados del pasado mes de julio organizó una cacerolada como protesta por la subida de las temperaturas dentro de su campaña de movilización “Alerta climática”. Esta misma entidad es la autora de un reciente informe que muestra el excesivo aumento de las temperaturas en Madrid capital. Todas estas acciones están encaminadas a aumentar la concienciación de la sociedad ante el advenimiento de una cita que puede ser decisiva: la cumbre de las Naciones Unidas de Copenhague del próximo mes de diciembre. Hablamos de todo ello con el presidente de Globalízate, Mario Cuéllar.

Noticias Positivas: El pasado 10 de julio, Globalízate participó en la Puerta del Sol de Madrid en una cacerolada que quería denunciar el excesivo aumento de las temperaturas en junio. Esta gran subida fue puesta de relieve por los datos ofrecidos por la propia AEMET (Agencia Estatal de Meteorología). ¿Cuál es la razón de este aumento?

Mario Cuéllar: Pensamos que el calentamiento global antropogénico está detrás de este aumento de 1,6ºC en la temperatura media del mes de junio en los últimos 20 años. Al igual que ha ocurrido en muchas partes del planeta, el calentamiento se ha acelerado en los últimos 20 años, siendo 1998 el año más cálido a nivel global desde que se toman registros. Este aumento coincide con las mayores concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera en los últimos 2,1 millones de años y aunque hay fenómenos que interactúan como el Niño o la Niña, produciendo calentamiento o enfriamiento del planeta respectivamente, la tendencia subyacente cuando se observa un periodo largo de tiempo en las temperaturas es ascendente.

Pensamos que podría influir también el fenómeno de la isla de calor urbana, pero en mucha menor proporción que la producida por el calentamiento del planeta. Cuando comparamos con una zona rural cercana a Madrid, se observa un aumento de la temperatura media parecido y si comparamos con una zona rural más alejada de Madrid concluimos que el 70% del aumento de temperatura es por el calentamiento global y el 30% por la isla de calor. Este aumento no es explicable por causas naturales.

N+: La semana pasada ustedes publicaron un estudio científico que demuestra que desde 1990, Madrid capital ha experimentado un incremento de sus temperaturas en 0,7 grados, lo que supone un aumento que dobla el ritmo mundial. ¿Por qué esta diferencia en Madrid?

M.C: Coincide con las previsiones del IPCC [Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, por sus siglas en inglés] para España, quien augura que el calentamiento será el doble de lo que vaya ocurriendo a nivel global por la disposición geográfica del país cerca del norte de África. También hay estudios que muestran que el calentamiento global está reconfigurando las áreas de presión que rodean la península y en los últimos años, parece que el cinturón de vientos del oeste que traen lluvias al país y temperaturas más frescas está siendo sustituido por vientos del este más secos y cálidos. Excepción hecha del pasado invierno, pero aquí estamos hablando de promedios y no de lo que ocurra en un momento concreto. Si hacemos memoria, el pasado invierno fue una excepción en un conjunto de inviernos bastante cálidos y la tendencia parece que seguirá siendo la misma.

N+: A pesar de todos estos datos, muchos científicos, políticos y economistas siguen negando la existencia del cambio climático. ¿Cómo es posible que haya interpretaciones tan distintas de una misma realidad, cuando al fin y al cabo estamos hablando de ciencias mensurables como es la climatología?

M.C: Detrás del negacionismo climático hay poderosos intereses económicos y políticos, aunque pongo en duda que haya muchos científicos serios que nieguen el calentamiento global causado por el hombre. Muchas explicaciones de los negacionistas son tan estrambóticas que no merece la pena comentarlas, pero cuando se tiene poder mediático para difundirlas pueden confundir a muchas personas.

La comunidad científica internacional está de acuerdo en que el calentamiento existe y es por culpa de las emisiones de gases de efecto invernadero emitidos por la combustión de combustibles fósiles y la deforestación. Lógicamente, en ciencia existen siempre ciertos márgenes de error, pero todos los científicos del clima coinciden en varios planteamientos.

Por ejemplo, los científicos creen que si pasamos de 450 ppm [partes por millón] de dióxido de carbono el planeta se calentará 2ºC por encima de la temperatura global en la era preindustrial. También afirman que el nivel del mar seguirá subiendo en unos rangos mayores en la medida que sigamos emitiendo, y durante más tiempo cada vez por la inercia del sistema. Además, los científicos nos avisan de que el Ártico podría desaparecer en verano antes de 2030, y que además aumentará la intensidad de los huracanes, aunque no su frecuencia. Por último, también nos advierten de que habrá graves pérdidas en las cosechas agrícolas de muchos países.

Y la incertidumbre está en qué pasará si sobrepasamos este margen de 450 ppm; el planeta podría calentarse por si sólo mediante procesos de retroalimentación (incendios forestales, emisiones de metano desde el permafrost y CO2 desde el océano, menor reflexión de la radiación al haber menos nieve o hielo) o quizás no tengamos la oportunidad de evitar un calentamiento de 4-6ºC que pondría en riesgo de extinción a la especie humana.

N+: Al margen de los negacionistas, ¿no cree que pueden ser más peligrosos los que no niegan el cambio climático, sino que están interesados en utilizarlo más bien como una oportunidad económica para potenciar nuevos mercados y negocios?

M.C: En primer lugar, nadie se beneficiará del cambio climático, incluyendo a los que lo niegan e incluyendo a los que quieren beneficiarse de él. Cambiar las condiciones ambientales que han sido estables durante miles de años y que han permitido la evolución humana no es un buen negocio.

Mucha gente dice que el cambio climático no existe porque Al Gore tiene una empresa de energía renovable y se está beneficiando con sus teorías. En primer lugar, Al Gore fue conocido por el documental “Una verdad incómoda”, aunque Al Gore ya hablaba de cambio climático hace tiempo y en el documental usa mucha información que ya estaba en los informes científicos del IPCC. Lo que pasa que en una sociedad mediática como la nuestra, parece que si no es por un ex vicepresidente de EEUU que hace un documental, muchos medios no hubieran hablado del tema, y eso a pesar de que muchos grupos ecologistas y muchos científicos avisaban ya del problema allá por 1980. En segundo lugar, lo que cuenta Al Gore no es una teoría, sino evidencia científicas. Pongo a Al Gore como ejemplo porque es paradigmático de la situación. Otra cosa es que nosotros no estemos de acuerdo con su modo de vida.

Algún bloguero negacionista dice que todo es una conspiración de las empresas de energías renovables para que los gobiernos las subvencionen. Pero bueno, creo que son disparates. No cabe duda de que ante el grave problema que es el cambio climático, una buena solución para atajar las emisiones, aunque no debería ser la única apuesta, son las energías renovables, que alguien se puede beneficiar, pues seguramente, pero entre esto o seguir quemando carbón y petróleo, me quedo con las renovables.

N+: El próximo mes de diciembre, la Organización de las Naciones Unidas celebrará en Copenhague la cumbre en la que debe configurarse el nuevo marco de reducción de emisiones tras la finalización del Protocolo de Kyoto. ¿Qué esperan de los líderes políticos en esta reunión y qué propondrían ustedes?

M.C: Con el cambio en el gobierno en EEUU ha habido un punto de inflexión. Ahora bien, históricamente estas reuniones se han saldado con sonoros fracasos, vendidos políticamente como grandes avances. Esperamos que asuman su responsabilidad y sean capaces de alcanzar un acuerdo que reduzca al menos el 30% de las emisiones de gases invernadero para 2020 con respecto a 1990. Sería un buen inicio con el objetivo de que para 2050 se reduzcan al 100% respecto a los niveles de 1990. Para ello habrá que transferir fondos y tecnología a los países en vías de desarrollo para que reduzcan sus emisiones.

Pero estos acuerdos no servirán de mucho si las sociedades no reducen su tren de vida. Imaginemos que se toman decisiones que son impopulares y después esta sociedad cambia a un gobierno que vuelve a las políticas de antes. Resultaría inútil respecto del combate contra el cambio climático. Las sociedades tienen que tomar conciencia real del problema y entonces se darían cuenta de que inevitablemente habrá que hacer sacrificios; vivir con menos para vivir mejor. Por ello, no sólo pedimos acción a los políticos, también pedimos a la sociedad que se movilice.

N+: Algunas asociaciones, como InspirAction, indican que el calentamiento global ya es una realidad especialmente dolorosa y grave para los países más pobres. Por eso exigen lo que llaman justicia climática para poner fin a esta situación. ¿Piensa también usted que el problema del cambio climático es mucho más grave en el Sur?

M.C: Por supuesto. Las sociedades occidentales sólo han visto la punta del iceberg del cambio climático, como la ola de calor del 2003 en Europa, el huracán Katrina o algunas inundaciones. No quiero decir con esto que el cambio climático sea el responsable directo de estos fenómenos, sino que aumenta la probabilidad de que ocurran con más frecuencia si el calentamiento global sigue su curso. En cambio, en África y en Asia al tener menos recursos económicos y sociales para hacerles frente, sus poblaciones sufren grandes tragedias cuando hay fenómenos extremos.

A medida que el calentamiento se acentúe habrá zonas que se convertirán en estériles y que provocarán grandes migraciones. En algunos países se piensa incluir el término refugiado climático para aquellas personas que han tenido que abandonar un país por el cambio en las condiciones ambientales que hacen insostenible la vida como hasta ahora. Por eso, organización como la nuestra o InspirAction abogamos por la justicia climática, es decir, los que están sufriendo el cambio climático y no lo han producido deberían ser los grandes beneficiados de un acuerdo en la cumbre de Copenhague.

N+: A estos problemas en el Sur se une una carencia de políticas públicas de prevención y asistencia en caso de catástrofes debido a la deuda externa y a las privatizaciones en estos países. ¿Podría ser éste un ejemplo de la suma de consecuencias medioambientales y económicas originadas por el mismo fenómeno de la globalización?

M.C: Sin duda. Cómo explica Naomi Klein en “La doctrina del Shock” el maremoto de Bangladesh, un claro fenómeno geológico, fue usado para privatizar los servicios públicos y no cabe duda de que en los últimos años, las catástrofes ocupan titulares en los medios hasta que llega el olvido y los pueblos son abandonados a su suerte. Mientras, en la City de Londres o de Nueva York alguien se las ingenia para defraudar millones de dólares y luego los gobiernos dan dinero a los bancos para que el sistema siga como hasta ahora.

N+: ¿Puede ser la economía local una buena fórmula tanto para reducir las emisiones como para evitar las injusticias generadas por los mercados globales?

M.C: Colectivos como Vía Campesina actúan con esta idea. Nosotros estamos de acuerdo. El comercio se tiene que volver más local. No tiene sentido, por ejemplo, que el súper del barrio tenga garbanzos de México o soja de Argentina, cuando aquí lo podemos producir o quizás realmente no necesitamos ciertos productos que vienen de tan lejos. En un decálogo con medidas para reducir las emisiones que elaboramos hace tiempo, proponíamos gravar con impuestos los bienes y servicios según la distancia desde donde se traigan o se lleven según un rango. Si fuera por nosotros, se prohibiría el transporte de mercancías que superara ciertas distancias límite, a no ser que se asegurara que la energía necesaria para el transporte fuera producida por fuentes limpias, eólica, solar, etc.

El libre mercado por el que ha abogado la Organización Mundial del Comercio (OMC) mediante la ronda de Doha podría significar un auténtico desastre en cuanto a la lucha contra el cambio climático se refiere. Si se pudieran transportar mercancías de punta a punta del planeta con la ayuda de combustibles fósiles, no tardaríamos mucho tiempo en rebasar los puntos de no retorno del cambio climático.

N+: ¿Y cómo podríamos pasar de un modelo a otro?

M.C: Para empezar, la sociedad debería considerar el planeta como finito y con recursos limitados y en general, mal repartidos. En segundo lugar, debemos pensar en nuestro modo de vida y si esta herencia es la que queremos dejar a nuestros hijos. Hecha esta reflexión, hay que pasar a la movilización. Si, por ejemplo, en la próxima cumbre de Copenhague no hay una gran movilización social, los políticos harán más caso a los lobbies petroleros que a la sociedad civil; por último, hay que ser activos políticamente y votar las opciones que defiendan este cambio de modelo.

N+: Para terminar, dejemos un mensaje positivo. Otro Mundo es posible si…

M.C: ¡Si conoces, transmites y actúas!

Autor: Redacción/Daniel Jiménez
Foto: Mario Cuéllar, presidente de Globalízate. Cortesía del entrevistado.


DATOS DE CONTACTO:
Dirección: www.nodo50.org/globalizate


COMENTARIOS.

  • + David valenzuela malonado + 05/08/2009
    • Hola que tal, estoy agraeciéndoles por permitirme enviar para ustedes este mensaje, que se inspira sin duda en esa conmoción que este artículo ha causado en mí este día. No es para menos, puesto que ante tamaño riesgo que afrontamos los humanos de perder la estabilidad climática planetaria , pues lo menos que se me antoja hacer es comunicarles que estoy verdaderamente impresionado. No me gustaría que los hielos se derritieran, ni que se hagan presentes en nuestras comunidades esos vientos huracanados que ciegan vidas; me duele el corazón de saber que podrían quedarse vacías de vegetación ciertas áreas o que los suelos se erosionen por el efecto de fuertes sequías o lluvias torrenciales. Puedo decirles que buscaré la manera de acedr a un medio informático como un periódico de mi ciudad para comenzar a escribir sobre estas cosas tan reales que ya están pasando en el mundo, con tal de contribuir cuando menos con un granito de arena en la difusión de un conocimiento que hasta ahora sólo pocas personas poseen. Algo tendré que hacer al respecto. No tengo que esperar a que las soluciones emanen de fuera de mí. El presidente municipal de mi localiadad requiere mi participación de alguna manera. Muchas gracias, David Valenzuela (navojoa, sonora, méxico).

  • + francisco sarbia + 04/08/2009
    • Muy realistas los comentarios. Valdrí la pena socializar m´s este tipo de información.
      Como poder contactar gente de Globlizate en México.
      Saludos (mzatlan mexico).

  • + rafael + 04/08/2009
    • La sociedad civil, todos y cada uno de nosotros, esta llamada a la inercia del día a día…
      ¿por qué? sencillamente estamos abiertos a lo que es más cómodo, cercano y fácil, esto
      es, a no hacer nada ó bien muy poco. Somos asi y asi seguiremos hasta que las circuns-
      tancias nos empujan al cambio.Triste muy triste tener que esperar a que pase algo para
      cambiar. En el pasado ocurrieron dos guerras mundiales terribles y eso movilizó para
      crear las Naciones Unidas, últimamente hay pequeñas guerras y eso no moviliza en gene-
      ral a nadie, salvo algunas ongs. ¿A que estamos esperando? ¿Esperaremos a movernos
      cuando nos toque directamente a nostros?…
      (el vendrell).
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