Se instalan los primeros habitantes en la ecoaldea de Valdepiélagos
Después de 14 años de constante trabajo y sin haber recibido ninguna ayuda económica externa, los primeros participantes de la cooperativa de viviendas bioclimáticas han comenzado a trasladarse e inaugurar sus flamantes casas en el municipio de Valdepiélagos, en la Comunidad de Madrid.
Su filosofía se basa en incorporar las viviendas y sus productos de consumo y desecho como un elemento más del ciclo ecológico, en donde nada se pierde y todo se recicla.
30 socios fueron necesarios para llevar a cabo la compra de los terrenos, su posterior urbanización y la construcción de las viviendas en la villa que se encuentra a 45 kilómetros de Madrid en dirección Noreste.
“El cambio climático cada vez se apreciará más, afectando a multitud de especies, por citar dos temas muy relacionados con nuestro modelo de vida. Por lo tanto, es urgente que las personas con cierto sentido común y sensibilidad para con nuestro planeta, nos juntemos en pequeñas comunidades y formemos ecoaldeas”, ha sostenido Víctor Torre Vaquero, uno de los fundadores de la iniciativa.
Durante una entrevista con Noticias Positivas, Vaquero ha advertido que la huella ecológica que dejan los europeos es “insostenible” y que de seguir en la misma línea, “en pocos años no quedarán bosques tropicales”.
¿Cómo es la experiencia de vivir en una ecoaldea?
Llevamos viviendo hace poco tiempo pero nos parece una experiencia maravillosa.
¿Qué es lo que lo hace maravilloso?
El contexto físico y humano, en medio de la naturaleza en las afueras de un pequeño pueblo, con unos vecinos en la línea de tener unos hábitos más sostenibles. Muchos tendremos huerta, otros jardines y casi todos tenemos ganas de compartir conocimientos. En mi caso, que me encanta la huerta, el poder tenerla al lado de casa y vecinos con los que compartir las incidencias me parece estupendo.
¿Cada casa tendrá su huerta o habrá sólo una comunitaria?
Cada casa tendrá su huerta. Hay un espacio comunitario que es para la zona de recreo.
¿Cuál es el perfil de habitantes de la ecoaldea?
En general son familias aunque también hay varias personas solteras y otras que comparten casa.
¿Cuáles son las diferencias entre una casa convencional y una construida en la ecoaldea de Valdepiélagos?
La baja huella ecológica, materiales bioconstructivos, diseño bioclimático para ahorro energético, medidas para el ahorro de agua, circuito diferenciado para aguas grises, calefacción solar, espacio para huerta y depósito comunitario para agua de lluvia.
¿Y la diferencia económica con una vivienda corriente?
El coste ha sido igual que si fueran en construcción convencional. Las casas han costado unos 290.000 euros, con sótano y dos plantas. Un total construido aproximado de 270 metros cuadrados. El precio ha sido de 1072 euros por metro cuadrado, incluida la parcela, la calefacción solar por suelo radiante y el depósito comunitario para agua de lluvia de 100 metros cúbicos.
¿Cómo nació la idea de construir la ecoaldea?
Hacia 1994 empezamos a reunirnos un grupo con la intención de poner en marcha una ecoaldea. María José y Víctor, tras vivir en comunidad tres años, estaban muy motivados para emprender un proyecto en la línea de las ecoaldeas que ya funcionaban en otros países, equilibrando lo privado y lo comunitario.
¿Cuáles fueron los primeros pasos?
Convocamos reuniones de personas interesadas, invitando a amigos y poniendo anuncios en herbolarios y librerías. Una vez iniciado el proyecto, nos encontramos con algunos obstáculos como la falta de compromiso real con la iniciativa. En cuanto hubo que poner algo de dinero, la mayoría dejaron de venir a las reuniones.
¿Y quiénes los ayudaron para seguir adelante?
Personas que nos dejaron reunirnos en sus casas, otras que se ofrecieron a colaborar, a redactar y legalizar los estatutos, a llevar las cuentas y a redactar unos lineamientos.
¿Cómo se toman las decisiones en la ecoaldea?
Depende de las cuestiones a tratar, por mayoría simple, según nuestros estatutos todas las cuestiones legales; por consenso, aquellas decisiones que supongan compromiso económico y cuyo asunto no esté contemplado en el proyecto inicial. Se pueden poner en marcha pequeños proyectos entre varios socios. Hay miles de ideas en este momento.
¿Cuáles son los próximos pasos que darán?
Conseguir tener agua corriente en las casas para que puedan instalarse el resto de los socios. Consolidar una red social con diversos grupos de trabajo, consumo biológico, huertas, mejoras energéticas en la casa y trueque.
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